Los laureles de Indias de Los Llanos de Aridane

LOS VIEJOS FICUS INDIANOS. Los Llanos de Aridane, municipio turístico de la isla canaria de La Palma conocido por sus extensas plataneras y sus casonas de estilo colonial, acoge un impresionante conjunto de laureles de Indias que fueron plantados en 1863 y que han acabado convirtiéndose en uno de los símbolos locales. Siglo y medio después, los árboles siguen ufanos, como si el paso del tiempo no fuera con ellos, en el atrio de la iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, en lo que ahora se conoce como plaza de España, un agradable lugar muy transitado junto a la sede del ayuntamiento.

“La acogedora frondosa sombra, de hojas perennes, y la frescura que emanan los laureles han sido inspiración para viajeros, poetas, escritores, pintores, fotógrafos… que se han cobijado bajo ellos”, comenta María Victoria Hernández, cronista oficial de Los Llanos, en un artículo publicado por el diario local El Apurón.

El objetivo en su momento fue crear un paseo arbolado con bancos de piedra y alumbrado, algo muy novedoso para la época, pero es seguro que nadie imaginó que los laureles de Indias llegarían a vivir tanto y a hacerse tan grandes: los troncos de los once ejemplares actuales -desconozco si hubo más y si alguno murió- miden entre 4,60 y 6,90 metros de perímetro a la altura del pecho, mientras que su altura ronda los ocho metros.

Los laureles de Indias o Ficus microcarpa, hoy muy comunes como árboles ornamentales en regiones templadas de todo el mundo, son una especie de la familia de las moráceas cuyo origen se sitúa en el Sudeste asiático, en un territorio que se extiende desde la India y China meridional hasta prácticamente Australia.

En la España peninsular son relativamente frecuentes en la costa mediterránea y todo el sur, con ejemplares monumentales en Málaga, Cádiz y Sevilla, entre otras ciudades, aunque difícilmente podrá encontrarse una concentración tan deslumbrante como en Los Llanos. De hecho, junto a los once ficus de la plaza de España hay que sumar una veintena, también enormes aunque más jóvenes (datan de 1956), en el muy cercano paseo del Doctor Fleming.

Pese a su origen asiático, la especie llegó a La Palma vía América. Como ha documentado María Victoria Hernández, los laureles de Indias de la plaza de España proceden de un envío efectuado desde Cuba por emigrantes canarios. Los plantones llegaron a La Palma en 1863 a bordo del barco Bella Engracia, según recogió el semanario local El Time el 26 de julio de ese año. “[En la plaza se] piensa formar una alameda o centro de reunión, con lo cual se embellecerá aquel sitio tan yermo y desolado en la actualidad”, subrayaba El Time el 6 de marzo del año posterior. También llegaron palmeras reales y otras plantas tropicales. María Victoria Hernández ha localizado incluso una foto estereoscópica del momento de la plantación en un “yermo terraplén” junto a la parroquia. Hoy en día, la zona se encuentra completamente asfaltada y los árboles están encajonados en alcorques.

Por su belleza, dimensiones, antigüedad y situación estratégica -en pleno centro urbano-, los laureles se han convertido en uno de los símbolos del municipio. Nadie que visite el centro de Los Llanos o acuda a alguna fiesta local se quedará sin verlos”, concluye María Victoria Hernández en un folleto editado con motivo del 150º aniversario de las plantaciones.

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